Hoy me he despertado en Málaga, despues de un viaje sin demasiados incidentes, eso sí, en el barco más cutre que Acciona Trasmediterranea podía ofrecer. El cascarón en cuestión tenía algo más de treinta años… creo que solo diciendo su edad os podeis hacer una idea de cómo eran las moquetas de los pasillos y camarotes.

Hasta que no han anunciado por megafonía que habíamos llegado a Málaga sospecaba que nos dirigíamos a cualquier país africano francófono. El barco me recordaba a la primera impresión que me daban aquellos hoteles marroquies que pretendían aparentar más de lo que en realidad eran cuando viajaba con mis padres a la zona de Ifrane o Fes. Hortare es poco! Toda la tripulación parecía ser del país vecino… lo peor… que pocos hablaban castellano… eso sí, un francés de pm!

Wysteria - Limassol… para olvidarlo. 

hace 4 años