Todo el mundo sabe que no soy muy amigo de las novelas de Jane Austen, a pesar de mi devoción por todo lo que tenga cierto tufo británico. Pero desde que vi la portada de la revisión del clásico el fin de semana de Halloween me ha estado picando la curiosidad y ya no he podido resistirme mucho más: tengo el cocktail que propone Seth Grahame-Smith entre mis manos y como si de uno de esos zombies hambriento de masa encefálica se tratara, he comenzado a devorar la novela nada más subirme en el avión que me ha traído de vuelta a la cruda realidad esta misma mañana.

Parece que está siendo tal el fenómeno decimonónico aderezado con muertos vivientes que la misma Natalie Portman se ha reservado el papel de Lizzy Bennet en la próxima producción cinematográfica.

hace 2 años